Condiciones de posibilidad de una política wired al amparo del fenómeno Web 2.0 tras la experiencia histórica chilena.
esta basado en el articulo de la semana pasada modernización reflexiva en el marco de la web 2.0
Tras casi doscientos años de historia que nos hablan de centralización, dominación, exclusión y entre otras cosas, escasa representatividad ciudadana en los espacios políticos de decisión surge la interrogante al amparo del desarrollo de esta tesis de: ¿Por qué este escenario cambiaría con la irrupción del fenómeno de la Web 2.0 a nuestras tierras presuponiendo incluso avances considerables en la reducción de la brecha digital ampliando sus condiciones de acceso a red sumado a la tendencia de simplificación (en tanto amigabilidad en su uso) de esta herramienta tecnológica?.
Una respuesta inicial y a la luz de la filosofía se esbozaría por lo pronto que: no existe ninguna cantidad de enunciados observacionales particulares que nos permita inferir lógicamente y sin restricciones un enunciado general; aunque si bien existe la evidencia que un elemento sigue a otro, no es posible afirmar que esa conexión sea necesaria y suficiente para cerrar las puertas a ámbitos de cambio.
En palabras de David Hume, ?No tenemos otra noción de causa y efecto, excepto que ciertos objetos siempre han coincidido, y que en sus apariencias pasadas se han mostrado inseparables.?1 Dicho de otro modo, no hay nada en nuestra experiencia histórica que nos de la seguridad que las cosas seguirán comportándose del mismo modo más que nuestros hábitos de la psicología e imaginario colectivo nacional.
Por lo pronto, y en términos Luhmannianos la contingencia social sumada a la complejidad del mismo lleva, en mayor o menor medida a variar las regulaciones comunicativas disponibles a actualizaciones decisionales constantes al interior de la organización política. El entorno complejo lleva al límite a la organización buscando esta última estrategias funcionales para su supervivencia; y bajo éste marco, se configuran las posibles condiciones para la emergencia de lo que denominaremos política wired.
El concepto señalado en su ontología hace alusión a la escenificación de un proceso continuamente tensionado que se da en la organización política en el marco de una modernización reflexiva apuntando específicamente a estructuraciones de flujo y readecuaciones estrucurales de la praxis política mediatizados en modos y formas por la irrupción de la blogosfera.
Expresado de otro modo, la masificación en acceso a la red, sumado a la tendencia de ampliación y/o inclusión de nuevos actores no incorporados históricamente en la construcción de los imaginarios sociales nacionales que retraducidos al tema son acceso, conocimiento, manejo y gestión de la tecnología de internet; tienden a configurar, entremezclar y superponer trayectorias o nuevos espacios de ejercicio plausibles de la política formal en tanto, a esta le surge el imperativo funcional de reducir complejidad frente al ambiente global y a una ciudadanía que advierte progresivamente de quitarle toda la legitimidad de sus bases.
Ahora bien, la política formal transmutada por las condiciones que actualmente se están comenzando a desarrollar (visualización de nuevas tendencias) tiende a optar, y por estos tiempos en Chile; a un cableado que en parte recoge de la arquitectura web 2.0 dándole una semblanza de una política abierta a generar interactividad, multidireccionalidad, representación y libertad de expresión total a la ciudadanía. Pero que en última instancia sigue actuando y ejercitando acciones estratégicas donde ?travestizan? sus discursos políticos de antaño en nuevos formatos (facebook, youtube y esencialmente blogs) dándose cuenta de este modo que pueden ampliar los criterios de aceptación de la oferta comunicativa, que tiende cada vez a ser más escéptica producto de la influencia en generación de conocimiento y dialogo en la blogosfera.
Siguiendo a U.Beck con esto, la política formal está tendiendo a actuar por estos tiempos, y en respuesta al fenómeno de la blogosfera sobre el espacio del tiempo de las ?y?, pero pensando aún en categorías del ?O- bien? lo cual implica que por ahora no hay una ruptura significativa respecto de las viejas prácticas sociales debido que en categorías de ?O ? bien? sigue existiendo una clasificación de orden y univocidad estableciendo fronteras para que coexistan unas prácticas políticas ?y? el ejercicio pleno de la Web 2.0 enraizada en la subpolítica.2
Lo anterior, genera un desfase en la visualización de una política formal wired mediatizadas por acciones estratégicas (en tanto atisbos probables o plausibles de ésta lectura del fenómeno) debido que la Web 2.0 en su lógica debiera transitar desde el concepto de tecnologías de la información (predigerido) hacia la generación de una tecnología del conocimiento; teniendo así ésta trayectoria de posibilidad, una corta a mediana vida en prolongación del tiempo debido que solamente muestra una moderización estética de este tipo de organización.
Ahora bien, la política wired en su segunda versión tensionada y hostigada por la primera también, pero en menor medida (en tanto tendencia del fenómeno en Chile) puede y tan solo en su eventualidad, entendiendo la dinámica de los cambios profundos que se generan en las lógicas sociales tras el paso del uso de tecnologías de la información a las del conocimiento, reestructurar sus lógicas hacia espacios comunicativos de acción.
Algunos sectores de la cúpula política chilena que actualmente se encuentra en ejercicio en las esferas del poder, tienden a abrirse a estas posibilidades (por las complejidades de los tiempos) negociando con éste tipo de experiencias en tanto, si bien pierden el control de sus filtros3 ganan en prestigio, relevancia y consideración social. ?Caramelos? por señalarlo de alguna forma, no menores debido que el prestigio y la consideración social siempre han gustado por su lógica de articulación histórica a nuestras elites criollas y aún mas; cuando la emergencia y auge de la conformación de la subpolítica en tanto experimentan las nuevas tecnologías de conocimiento rompen con la idea de la ?razón asistida?, sembrando la duda crítica y estimulando a los actores sociales a vivir sus procesos de subjetivación en pleno.
En estos espacios comunicativos no hay una negociación competitiva o suma cero entre la política formal wired y la subpolítica cableada, es más; a los ciudadanos se les traspasa la agenda política desicional, lo cual aumenta el consenso social y gobernabilidad. Mientras que estos sectores de las cúpulas políticas se quedan con la consideración social revestidos en un aire innovador lo cual les permite mejorar su influencia dentro y fuera de la organización política, como también generar un cambio de mentalidad del modelo de relación con la sociedad funcionando éstos, como catalizadores o facilitadores de proyectos que no dependan tanto de él haciéndolo de éste modo mucho mas interesante para los ciudadanos.
Las condiciones de posibilidad de la generación de estos políticos wired en Chile, si bien parte por su disposición, presión y/o ampliación de sus códigos comunicativos, en su concreción específica y pensando en la arquitectura de la Web 2.0 éstos deberían: comenzar a conocer como funcionan las redes sociales en la subpolítica wired y, en paralelo las tecnologías que las soportan leyendo varios blogs antes de posiblemente plantearse a escribir uno, poniéndose en el papel del usuario activo mediante el uso de etiquetas, realizando recomendaciones, escribiendo comentarios, etc.
También deberían en este espacio abrir: debates, elaborar propuestas y proyectos, evaluar de un modo cualitativo y cuantitativo las opiniones para finalmente tomar decisiones políticamente vinculantes4.
Abrirse a esta experiencia comunicativa de política wired supone que en la blogosfera nacional deben convivir, visitar y moverse por:
?Blogs colectivos e individuales, blogs políticos, blogs temáticos, blogs de reflexión, blogs de información que vayan explicando y recopilando las diversas iniciativas que cada partido lanza en su labor de gobierno u oposición; blogs locales, nacionales, regionales5?.
Ahora bien, la plausibidad del proyecto por ahora menormente implementado genera y en su eventualidad seguiría generando; la igualdad entre receptores y oferentes lingüísticos debido que en la blogosfera empoderada no hay clases sociales, no hay distinción de hábitus ni tampoco capitales en juego; salvo el capital por llamarlo de algún modo lingüístico el cual es fácil acumular en tanto, y desde la perspectiva del uso de tecnologías de conocimiento, abre los códigos antes restringidos; modificando sus antiguos contextos regulativos, interaccionales, inventivos e interpersonales hacia códigos y principios universalistas de acción (basado en la teoría sociolinguisca de los códigos de Basil Bernstein) generándose de éste modo, las posibilidades de pensar en una política modificadora de reglas y con ello la apertura de la puerta al cambio social, y las eventuales reconcepualizaciones de la sociología política chilena en tanto análisis de tendencia de estos procesos.
1 Véase, Hume, David, (1959), ?Tratado sobre la naturaleza humana?, (s/n), Editorial Ágora, Pág. 93
[2] Véase, Beck, Ulrich, (2001), ?La invención de lo político?, Argentina, Fondo de cultura económico, capítulo introductorio.?La pregunta por el Y?
[3] Lo que Castells retrataría en el artículo El poder tiene miedo a Internet.
[4] Léase, Freire, Juan, (2006), ?Acción política. Tecnología. Web 2.0. Blogs?, publicado en: http://nomada.blogs.com visitado el 02/04/08.
[5] Ibid. Freire

Beatriz